1. Llega con calma. Preséntate, toma asiento y deja que el anfitrión te incluya en la siguiente mano.
2. Respeta el turno. Habla, actúa y decide solo cuando te corresponda.
3. Cuida el lenguaje corporal. Evita gestos bruscos o que puedan incomodar al resto.
4. Mantén las fichas ordenadas. Facilita que la mesa se sienta clara y agradable.
5. Protege tus cartas con discreción. Sin exagerar, pero evitando que otros las vean.
6. Separa la conversación de la mano. Bromea, comenta y charla, pero nunca reveles información de la partida en curso.
7. Acepta el ritmo del grupo. No fuerces decisiones rápidas ni prolongues en exceso cada turno.
8. Escucha al dealer. Sus indicaciones mantienen la armonía de la sala.
9. Celebra con elegancia. Una buena mano se disfruta sin exageraciones.
10. Agradece la velada. El último gesto de etiqueta es despedirse y, si lo deseas, reservar tu próxima noche de póker.